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Congresswoman Jenniffer González-Colón

Representing Puerto Rico

Debate sobre el abismo fiscal en salud cobraría forma en abril

March 15, 2017
In The News

La comisionada residente Jenniffer González espera que comiencen las negociaciones para una asignación que de continuidad a los fondos Medicaid

 
Washington - La comisionada Jenniffer González espera que una vez se decida este mes la suerte de la reforma de salud que impulsa la mayoría republicana, comiencen las negociaciones para tratar de incluir en un ómnibus presupuestario que se quiere aprobar en abril una asignación que dé continuidad a los fondos de Medicaid que ha otorgado Obamacare.
 

Los planes de la mayoría en la Cámara de Representantes son llevar a votación la semana próxima en el hemiciclo el proyecto que ahora se bautiza como “Trumpcare”, después que se apruebe en el Comité de Presupuesto, donde se discute hoy.

Bajo ese calendario, a finales de marzo o principios de abril, si la reforma de salud republicana supera la oposición de conservadores en la Cámara baja, entonces irá a su momento decisivo en el Senado, donde el Grand Old Party (GOP) tiene una ligera mayoría de 52-48 y el panorama es mucho más complicado.

Puerto Rico, como sucedió con Obamacare, está fuera de la reforma federal de salud de Trump y el speaker Paul Ryan. Pero, la legislación tampoco atiende el abismo fiscal hacia el que va el sistema de salud debido al agotamiento quizá a finales de año de los fondos de Medicaid en Obamacare, que sumaron $6,400 millones y en 2016 se utilizaron a un ritmo de cerca de $1,200 millones.

Un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso, que revela que Trumpcare puede dejar a corto plazo 14 millones de personas sin un plan médico, ha echado nuevas sombras sobre esa legislación.

El speaker Ryan dijo la semana pasada a la comisionada González y a los congresistas republicanos Sean Duffy (Wisconsin) y Carlos Curbelo (Florida) que atenderá el abismo fiscal del sistema de salud de Puerto Rico en el ómnibus presupuestario que quieren aprobar antes del 28 de abril, cuando vence la resolución de gastos vigente, o en la medida que buscará reautorizar el plan de salud infantil (CHIP), que debe aprobarse a más tardar el 30 de septiembre.

El gobierno de Puerto Rico tiene que renovar esta primavera, no obstante, los contratos con las aseguradoras de Mi Salud.

La comisionada González ha insistido en que ya aprobado el duro plan fiscal del gobernador Rosselló - con enmiendas que amenazan con una reducción de la jornada de los empleados públicos y la eliminación del bono de Navidad, entre otras cosas-, la Junta de Supervisión Fiscal a cargo de los asuntos financieros de la Isla debe insertarse oficialmente en el cabildeo a favor de los fondos de Medicaid. “La junta puede jugar un papel importante”, sostuvo González.

Ofrece a PRFAA

El representante del gobernador en Washington, Carlos Mercader, ofreció a la junta el apoyo de la Administración de Asuntos Federales (PRFAA) de cara al cabildeo que puedan hacer para evitar el abismo fiscal en salud. “Quiero poner a disposición de la Junta de Control Fiscal todos y cada uno de los recursos de PRFAA en arasde solucionar de forma expedita este asunto”, indicó.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Representantes de Puerto Rico, Carlos “Johnny” Méndez, señaló al líder de la mayoría republicana del Senado federal, Mitch McConnell, que si no se extienden los fondos de Medicaid que ahora recibe la Isla a través de Obamacare, “pondrá en marcha a una verdadera crisis humana de salud dentro de Estados Unidos”.

“La economía de la Isla, que ha estado en recesión desde el último cuarto del año fiscal 2005, recibirá un golpe devastador, que seguramente hundirá a Puerto Rico en un colapso histórico nunca visto en una jurisdicción estadounidense”, indicó Méndez, en una carta que le envió el pasado 9 de marzo a McConnell (Kentucky).

Méndez llamó la atención a McConnell de que “Trumpcare”, deja fuera a Puerto Rico y no atienden el abismo fiscal en saludl “Quiero que tengan sensibilidad con Puerto Rico”, dijo ayer Méndez, por teléfono.

Si no se extienden los fondos de Medicaid incluidos en Obamacare, Puerto Rico volverá a depender del tope en el programa que recibe por medio de una ley permanente, que deja la asignación en unos $350 millones, en vez de los cerca de $1,550 millones que obtuvo en total en 2016.

Bajo el plan fiscal a largo pl azo aprobado por la junta federal, sin embargo, el gobernador Rosselló aceptó una reducción promedio en los costos del sistema de salud de Puerto Rico de alrededor de $600 millones anuales, o $6,123 millones una década.

Aunque el gobierno de Puerto Rico utilizó últimamente cerca de $1,200 millones anuales de los fondos de Medicaid en Obamacare, esa ley proveyó en promedio $700 millones anuales.

“Si no nos van a dar la paridad, por lo menos que nos mantengan la misma asignación (de Medicaid) que tenemos”, afirmó Méndez, quien teme que gobierno federal “va a sumir la colonia de Puerto Rico en una crisis mayor de la que tenemos”.