DECLARACIONES DE LA COMISIONADA RESIDENTE, JENNIFFER GONZALEZ COLÓN, EN EL PLENO DE LA CAMARA DE REPRESENTANTES SOBRE LA EXTENSIÓN DE PROHIBICIÓN DE PELEAS DE GALLOS A LOS TERRIORIOS

Gracias Sr. Presidente,
Señor Presidente, me manifiesto hoy para comunicar mi total decepción con la inclusión de extender la prohibición de las peleas de gallos en los territorios en la Ley Agrícola. Si bien hay algunas provisiones muy beneficiosas que beneficiarán a la mayoría de mis representados, siendo esta servidora la representante con mayor número de ciudadanos americanos de cualquier otro miembro de la Cámara; más de 3 millones de ciudadanos en la isla de Puerto Rico, la inclusión de esta enmienda restará valor a los otros altos puntos de este proyecto de ley.
La Reforma Agrícola contiene múltiples provisiones que mejoran la accesibilidad a fondos y programas en la isla. Por eso estoy extremadamente agradecida y confidente de que este proyecto ayudará a mis representados. Sin embargo, no puedo ignorar el impacto negativo de la prohibición de las peleas de gallos, a raíz de ello su impacto en la economía de la isla y en el modo de vida de miles de mis representados.
Desde la Ley Agrícola del 2002, el Congreso ha incluido una redacción muy similar al Acta de Bienestar Animal. En otras palabras, las peleas de gallos están prohibidas en los Estados Unidos, pero son legales si el estado o el territorio regulan el evento y el ave no es parte de comercio interestatal.
Este asunto no ha sido completamente examinado, Sr. Presidente. Ha habido cero vistas, tanto como a nivel completo o de Sub-Comité para el tema de las peleas de gallos. Yo estoy dispuesta a invitar a cualquier miembro que quiera, a que visite Puerto Rico y vea el nivel de regulación de esta industria. Es un modo de vida para muchas representados y me preocupa si este proyecto es adoptado que convierta a muchas personas parte de una industria clandestina como las leyes sobre reguladas frecuentemente hacen.
Podemos ver el surgimiento de mercados negros y encontrarnos más daño que bien a esas aves que participan.
Sr. Presidente, he estado en contra de esta enmienda desde que fue originalmente considerada. Me manifesté en contra y sigo totalmente opuesta en el presente. Esta industria es altamente regulada en Puerto Rico por el gobierno estatal a través de la Ley 98 de 2007. Esta ley regula todos los aspectos relacionados a las peleas de gallos, incluyendo las sedes de las mismas, arbitraje, licencias de criadores, códigos de construcción de las sedes, penalidades de eventos llevados acabos sin autorización y la conducta de los espectadores de dichos eventos.
Otro dato preocupante es que los a territorios no les fue otorgado el tiempo correspondiente para debatir este asunto. Nosotros no fuimos consultados para el borrador de esta enmienda en ninguna reunión de comité ni por cortesíacongresional. Encuentro esto muy preocupante el hecho de legislar sobre el distrito de un miembro del Congreso sin ningún tipo de aviso previo.
Adicional, dado al estatus territorial, no somos tan siquiera permitidos a votar en contra de prohibición, aunque sabíamos lo perjudicial que sería desde el comienzo de la discusión de la Ley Agrícola.
Además, según la oficina de Asuntos Gallisticos en Puerto Rico, esta industria representa sobre 12,000 empleos directos, 15,000 empleos indirectos y genera sobre dieciocho millones de dólares.
Esto quizás pueda parecer una cantidad insignificante, pero, la misma significará unos efectos devastadores en la economía de la isla. Especialmente considerando que Puerto Rico sigue en recuperación financiera luego de la devastación de los huracanes Irma y María. En tiempos así, donde esfuerzos de recuperación se siguen llevando acabo, llamaría a proteger las fuentes de fondos y economía de la isla, no limitandolos ni eliminándoles.
Muchos de mis representados estánconsternados con cómo afectará a ellos y sus familias. Como la única voz y representante de Puerto Rico en el Congreso, es mi responsabilidad abogar a nombre de cada uno de los ciudadanos americanos que viven en la isla. Estoy muy esperanzada ser parte de discusiones futuras sobre este asunto en la próxima sesión congresional y me gustaría de manera muy respetuosa pedir a mis colegas que se unan conmigo en la misma lucha.
Gracias.